Lo que cada alternativa hace bien, y lo que no puede hacer.
Antes de comprar Frank, un equipo suele evaluar tres cosas que ya tiene a mano: un chat de propósito general, un taller o un coach, y un LMS con video. Las tres sirven. Esta página dice para qué, y para qué no.
No nombramos productos de terceros. Cada columna describe el comportamiento por defecto de una categoría, y cualquiera puede reproducirlo en dos minutos. Cómo funciona Frank por dentro está en la página de producto, y las razones de diseño detrás de cada diferencia, en por qué Frank.
Un chat genérico
Un taller o un coach
Un LMS con video
Frank
No. Es texto: la voz, que es lo que se tensa, no entra.
Sí, con una persona al frente.
No. Es un video: reproduce, no responde.
Sí. Responde en menos de 1,5 segundos.
Valida tu argumento y cede al segundo intento.
Depende de quien haga de contraparte ese día.
No hay contraparte.
Sostiene la objeción aunque le des un buen argumento.
Espera a que termines. Nunca corta la conversación.
Un buen facilitador sí, si le alcanza el tiempo.
No.
Entra encima de tu última sílaba y puede terminar la reunión.
Toda la que quieras, sin fricción.
Una o dos conversaciones por jornada. Con un coach, una por semana.
Ninguna. Se mira, no se practica.
Cuarenta conversaciones difíciles en una semana, si hacen falta.
Lo explica bien si se lo pides.
Es su fuerte.
Es su fuerte.
No. Frank entrena lo que el taller enseñó.
Solo lo que le pegues en cada conversación.
Lo que el facilitador alcance a preparar.
Contenido genérico, salvo que lo grabes tú.
Lee tus documentos y propone escenarios con tus productos y tus objeciones adentro.
Una opinión sobre el texto. No escucha la voz.
La observación del facilitador, en el momento.
Un cuestionario al final.
Análisis paralingüístico contra tu propia línea base, al terminar. Nunca durante.
Sí.
Con agenda, sala y presupuesto.
Sí. Es para lo que existe.
Sí. Corre en el navegador, sin instalar nada.
Un chat genérico
- No. Es texto: la voz, que es lo que se tensa, no entra.
- Valida tu argumento y cede al segundo intento.
- Espera a que termines. Nunca corta la conversación.
- Toda la que quieras, sin fricción.
- Lo explica bien si se lo pides.
- Solo lo que le pegues en cada conversación.
- Una opinión sobre el texto. No escucha la voz.
- Sí.
Un taller o un coach
- Sí, con una persona al frente.
- Depende de quien haga de contraparte ese día.
- Un buen facilitador sí, si le alcanza el tiempo.
- Una o dos conversaciones por jornada. Con un coach, una por semana.
- Es su fuerte.
- Lo que el facilitador alcance a preparar.
- La observación del facilitador, en el momento.
- Con agenda, sala y presupuesto.
Un LMS con video
- No. Es un video: reproduce, no responde.
- No hay contraparte.
- No.
- Ninguna. Se mira, no se practica.
- Es su fuerte.
- Contenido genérico, salvo que lo grabes tú.
- Un cuestionario al final.
- Sí. Es para lo que existe.
Frank
- Sí. Responde en menos de 1,5 segundos.
- Sostiene la objeción aunque le des un buen argumento.
- Entra encima de tu última sílaba y puede terminar la reunión.
- Cuarenta conversaciones difíciles en una semana, si hacen falta.
- No. Frank entrena lo que el taller enseñó.
- Lee tus documentos y propone escenarios con tus productos y tus objeciones adentro.
- Análisis paralingüístico contra tu propia línea base, al terminar. Nunca durante.
- Sí. Corre en el navegador, sin instalar nada.
La fila que más pesa es la del volumen. Ningún coach puede darle a un equipo cuarenta conversaciones difíciles en una semana. Frank sí, y sin que el error le cueste un cliente.
Cada una tiene su lugar.
Frank no reemplaza a ninguna de las tres. Se pone después del taller y al lado del coach, y ocupa el espacio que el video deja vacío: el de practicar.
Un chat genérico
Ordenar los argumentos antes de la reunión, anticipar objeciones, redactar el correo de seguimiento. Es rápido y ya lo tienes.
La fricción. Está entrenado para ayudarte, así que espera, valida y cede. Y en texto no hay ritmo, ni pausa, ni tono que se tense.
Un taller o un coach
Dar el marco y el vocabulario común. Un coach, además, mira a una persona concreta con una experiencia que ningún software tiene.
El volumen. Una jornada da una o dos conversaciones por persona, y después la agenda del equipo sigue sin un espacio para practicar.
Un LMS con video
Escalar contenido y documentar cumplimiento. Para lo normativo, lo técnico y lo que se aprende mirando, es la herramienta correcta.
Responder. Nadie practica una conversación difícil viendo un video, y un cuestionario al final no dice cómo sonaste.
Frank
Practicar en voz alta, con presión real, todas las veces que haga falta, y recibir un informe privado de cómo lo sostuviste.
El marco. Frank no explica por qué una técnica funciona: entrena la que el equipo ya decidió usar. Y no reemplaza la mirada de un coach sobre una carrera.
Dónde Frank no es la respuesta.
Preferimos decirlo antes de la demo que después del contrato.
Si el equipo no acordó antes el marco.
Primero el taller. Frank entrena una conversación que ya se sabe cómo debería ir; sin ese acuerdo previo, la práctica repite lo que cada uno trae.
Si lo que necesitas es cumplimiento documentado.
Un curso grabado con su cuestionario lo resuelve mejor y más barato. Frank no emite certificados de finalización ni está pensado para eso.
Si buscas que una herramienta decida por ti.
Frank no selecciona, no rankea ni infiere emociones para decisiones sobre personas. Describe cómo sonó una conversación y compara a cada persona consigo misma. La decisión sobre personas la toma una persona.
Si la práctica tiene que ser en un idioma que no sea español o inglés.
Frank trabaja en español latinoamericano nativo y en inglés, y una misma persona puede practicar en los dos. Si tu equipo necesita otro idioma, dilo en la demo y lo vemos ahí.
Si esperas un coach que te corrija mientras hablas.
Frank no interviene durante la práctica: es el interlocutor, y el análisis llega completo al final. Cómo se entrega ese informe está en el método de un piloto, semana por semana, para que puedas revisarlo antes de firmar.
Si ya tienes el marco y te falta la práctica, hablemos.
30 minutos, sin instalar nada, con un escenario ya escrito para tu empresa. Los planes y lo que incluye cada uno están en precios.